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¡Yo también soy un hombre de Autoridad!

23. November, 2011Mensajes de FeComments Off

 

 

 

¡Yo también soy un hombre de Autoridad!
Neil Velez
1 Pedro 2,24
Por Sus Llagas

[San Lucas 7,1-10]

La Palabra de Dios nos habla de un Centurión, que tenía enfermo a un siervo, a quien éste quería mucho. Cuando el Centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo. Yo quiero que vuelvas a leer lo que te acabo de escribir. Él es un Centurión, y como él mismo lo va decir, está bajo autoridad y tenía 100 soldados bajo su autoridad. Estos hombres juntos con los fariseos, son los que van a matar a Jesús, sin embargo le surge una necesidad, ¿y a quién va? a Jesús.

¿No te está un poco raro esto?

Este hombre que tenía tantas diferencias con los Judíos, ahora está buscando ayuda de uno de ellos. Quizás nuestra pregunta puede ser contestada con el
versículo 3, cuando “oyó” hablar de Jesús, quiero hacer ahora énfasis en la palabra “oír“, alguien le predicó, o le habló de Jesús.

Esto es lo importante de nosotros predicar a un Cristo vivo, como se van a salvar las almas si no hay nadie que les hable del salvador.

[Romanos 10,17] dice que la fe viene por el oír, y el oír de la palabra de Dios. Muchas personas viven distantes de Dios, por la simple razón que nunca han escuchado hablar de Jesús, hay que predicar a Jesús, hay que predicar de que Él sana y salva. Muchas personas me preguntan, “¿por qué ocurren tantas sanaciones en nuestros encuentros?“. Yo les contesto, que primero no es mi encuentro, si no un encuentro de Jesús, y que la razón porque sanan tantas personas, es porque se les predica a un Jesús que sana y salva, un Jesús que esta vivo, porque resucito, y al estar vivo todavía quiere y puede sanarnos. Este mensaje produce esperanza, seguridad, fe en Dios. Hay muchos que no predican a este Cristo, sino a uno de enfermedades, castigo, y por esta razón no ven la gloria de Dios en su comunidad.

Bueno lo que te quiero decir es, que este Centurión por lo que escucho, su vida completa va cambiar, tan grande fue su cambio, que se va a olvidar de sus diferencias, de todo lo que el era y representaba, se fue en busca de Jesús. El Centurión envió a unos ancianos Judíos, para que hablaran con Jesús, estos le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto.

El termino de ancianos, era usada para señalar los lideres de x-comunidad, les señalo esta observación para que vean, que hasta los Judíos fueron tocados por el mensaje de Jesús, ellos va a ir donde el para que el hiciera el favor, “en algo estaban creyendo”,
¿si o no? (interesante) Los ancianos le dijeron de que: “El Centurión era digno”.

Hermano, es la fe la que nos hace digno, fe es lo que mueve la mano de Dios.

Fe es tener seguridad, certeza de que vas a recibir lo que estas esperando [Hebreo 11,1]. Tan poderoso fue lo que se le anuncio, que se va llenar de fe, tenia seguridad de que iba a recibir lo que estaba esperando.

Jesús se fue a la casa del Centurión, pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el Centurión envió a el unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo, “pero di la palabra, y mi siervo será sano”.Porque también yo soy un hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis ordenes; y digo a este: ve, y va; y al otro: ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

Yo quiero ahora, hablar un poco, sobre la autoridad que tu tienes como creyente, tus palabras tiene poder, porque tienen el respaldo de Dios, el Centurión dijo; que el era un hombre, puesto bajo autoridad, tu también esta puesto bajo autoridad, y no cualquier autoridad, sino bajo la autoridad suprema, la de Dios.

Si las palabras de este hombre producían resultados, como no van a producir resultados tus palabras, u oraciones, ya que son respaldadas por Dios. Los soldados estaban sujetos a las ordenes del Centurión, ¡también las circunstancias de la vida están sujetas a la autoridad del creyente! Sujetas a tus comandos. Nuestras palabras tienen poder, y hay que esperar en ellas, poder para construir como para destruir, poder para bendecir como para maldecir.

El Centurión habla con la seguridad de que iba a recibir, o de que se iba hacer lo que el decía, lo mismo lo cree con Jesús, solo di la palabra, yo espero en ella. Muchas veces nosotros dudamos de nuestras palabras, dudamos de nuestras oraciones, no esperamos ver ningún resultado, y por esto es que no recibimos respuestas a nuestras oraciones. [Santiago 1,6] nos dice que todo aquel que pide con dudas que no espere recibir nada de Dios, porque es inconstante en lo que cree, la constancia en lo que uno cree es importante, el mantenerte firme en lo que estas creyendo, pase lo que pase, venga lo que venga. [Marcos 11,24] nos dice todo lo que tu pidas en la oración, creyendo que ya tienes es lo que el te concederá.

Tienes que esperar en los resultados de eso, que le has pedido al Señor, pero no somos constantes, hoy pedimos algo mañana pedimos otra cosa, mantente firme en lo que dices, eso que tu dices y crees, es lo que Dios te va conceder. ¡Espera resultados en tus palabras, ya que tú eres un hombre puesto bajo autoridad!

Yo estaba en una misión en Puerto Rico, y en el comienzo del encuentro se me acerco un hombre que tenia llagas por todo su cuerpo, usaba una camisa de mangas largas, a pesar del calor que hacia, con el propósito de esconder las llagas que tenia, por el complejo que le producían. Me enseño las llagas, era muy fea, parecía lepra. Hasta un mal olor salía de ellas, eran tan profundas que llegaban hasta la carne. Yo le dije que esa enfermedad no tenía derecho a estar en su cuerpo, que era un intruso que había invadido su cuerpo, sin derecho a estar ahí.

Le dije: ¡Que por las llagas de Cristo el había sanado, que el era propiedad de Cristo, le dije háblale a tu enfermedad y ordénale que se vaya de tu cuerpo, en el nombre de Jesús! Yo seguí con el encuentro, que duro como unas tres horas, y en una ocasión, yo vi que el hombre, tomaba su dedo principal, y le hablaba a su llaga mas grande, luego el nos va a decir lo que le decía, le daba ordenes en el nombre de Jesús que fueran de su cuerpo, al final del encuentro, vino el hombre donde mi, en verdad yo no quería ver las llagas de nuevo, pero el me las enseño, y para mi sorpresa las llagas que yo había visto, las que producían mal olor, habían desaparecido para la gloria de nuestro Señor Jesús Cristo Amen! ¡Hermano tú tienes la autoridad de Dios!

Oración:
Padre ayudanos a crecer, dejame habitar en tu Presencia siempre, aumenta mi fe, que las circumstancias de la vida nunca me separen de ti, habre camino donde ni existen,
en el nombre de Jesús.

Voltea tu Rostro

23. November, 2011Mensajes de FeComments Off

 

 

Voltea tu Rostro
Neil Velez
1 Pedro 2,24
Por Sus Llagas

[2 Reyes 20, 1-11]

Nos dice la Palabra, de que Dios va a anunciar a hombre llamado Ezequias, de que ordenara su casa porque iba a morir. Aquí nos encontramos con un hombre, que tenía una circunstancia en su vida, y no cualquier circunstancia, si no una de muerte. Quizás hoy tú tengas una circunstancia que amenaza tu vida, pero por lo m

enos tienes la esperanza de que Dios puede obrar en tu vida.

Mi pregunta, ¿Cual era la esperanza de Ezequias?

Si es Dios mismo quien le está anunciado que se va a morir. Ya en su caso nadie le podía ayudar, pero Ezequias guardaba una esperanza, y los pasos que va tomar, traerían la Gloria de Dios en su vida. Nos dice la Palabra que al oír, las palabras del profeta Isaías, volvió su rostro hacia la pared. ¡Esto es poderoso! ¿Por qué le quitó su mirada del profeta?, Esta pregunta es importante saber, él no le quita la mirada al profeta, sino a la circunstancia que él anunciaba, el voltear su rostro hacia la pared, es un acto de reverencia, hacia Dios. Lo que Ezequias está haciendo, es quitar su mirada del problema y ponerla en Dios.

Algo que nosotros tenemos que aprender hacer, es quitar nuestra mirada de la circunstancias que nos llegan, aprender a depositarlas en Dios. Yo creo que nos hundimos en nuestros problemas, porque le damos demasiado de autoridad a las circunstancias.

Los vemos, los escuchamos o sentimos, y rápido desmayamos y caemos en la trampa de Satanás. Esta es la estrategia de Satanás, nos deja ver los problemas, nos lo deja escucharlos, y sentirlos, con el propósito de que el hombre pierda su fe en Dios quitando su mirada de él.

Él quiere verte desesperado, mortificado, dándote por vencido, porque él sabe que el que lo hace así, no tiene fe en Dios [Hebreos 11,6] Ezequias quitó su mirada de la su circunstancia y se dirigió a Dios, nosotros tenemos que aprender hacer lo mismo, confía tu problema a Dios y espera en Él.

Alguno de ustedes, quizás estás pensando y preguntándote, “Hno Neil y en el caso de Ezequias, quien fue Dios mismo que le dice que se va a morir, cual es su esperanza? Su esperanza estaba en el conocimiento de Dios y en Su Palabra, él sabía que Dios no podía mentir, que todo lo que Dios promete se tiene que cumplir [Isaías 55,11]. V3

Él le va recordar a Dios su palabra, lo que él había prometido.

[Éxodos 15,26]

Si oyeres atentamente, la voz de tu Dios e hicieres lo recto delane de su ojos,
y dieres oido a sus mandamientos y guardares todos sus estatutos,
alejaria toda enfermedad, porque Él es nuestro Sanador.

Quizás se recordó de una promesa como esta, y le hace memoria a Dios, que había andado delante de Él en verdad y con integro corazón, y que había hecho todo lo que a Él le agradaba. Y lloró Ezequias con gran lloro (una oración de todo corazón) por su fe en Dios, y en su Palabra, va ver la Gloria de Dios, 15 años de vida se le va a añadir. Yo no se cual es tu circunstancia, pero quizás, hoy vives atrapado por ellas, porque le has dado demasiado de autoridad.

Hay personas que le han dado tanta autoridad a su circunstancia, que ya Dios no puede obrar en ella, no le dan oportunidad a Dios de poder obrar en su vida.

Dios hará lo que nosotros creemos que el puede hacer. Hermano hoy quita tu mirada de tus circunstancias y pon tu fe en Dios.

Oración:
Padre, pedimos que nos ayude, a mantener firme nuestra mirada en ti,
que la circunstancias de la vida, no nos roben nuestra fe.

Sinónimo

23. November, 2011Mensajes de FeComments Off

 

 

Sinónimo
Neil Velez
1 Pedro 2,24
Por Sus Llagas

Sí yo pregunto Fe y Creer¿serán un sinónimo?
Esta es la pregunta del millón y el por qué muchos hermanos no reciben
la Gloria de Dios en su vida.

En mi caminar en Cristo Jesús, a los lugares que el Señor me ha llevado, siempre hago esta pregunta, y la respuesta siempre es la misma. Hay algunos que responden que sí, otros que responden no, y otros que se quedan neutros. Este es uno de los problemas que tenemos como Iglesia, no estamos de acuerdo. Es necesario estar de acuerdo, hay mucho poder en el estar de acuerdo, y más cuando se trata de este tema.

Oseas 4,6
Dice la Palabra de Dios, “mi pueblo es destruido por la ignorancia” hay muchos hermanos que no reciben las bendiciones de Dios en su vida por la simple razón que no saben como conseguirlas, Fe y Creer no son sinónimos pero, muchos por tratarlas como sinónimos, no reciben la Gloria de Dios.

Cada una tiene su propio significado y hay que conocerlos. Son como una moneda, aun lado tenemos cara y al otro lado cruz, si le falta un lado a la moneda, ya no sirve porque no es valida. Tienen que estar los dos lados de la moneda para que pueda funcionar de la misma manera tenemos que Creer y luego tener Fe para ver la Gloria de Dios.

¿Cuál es la diferencia entre los dos? Trataré de explicártelo con un cuento: Había una vez un hombre que caminaba por el desierto y no había probado nada de alimento, ni bebido nada de líquido en muchos días, y su estado era muy débil. En el desierto un día va a encontrar un Oasis, y dentro del oasis un hotel, como pudo llego hasta donde estaba el hotel. Al entrar por la puerta se desmaya, el gerente viene corriendo donde el llama al medico para que lo asista, el médico dice, “este hombre se esta muriendo y si no le traen alimento en este momento, en los próximos 30 segundos se les va morir”.

Rápido le buscaron algo para comer, llevaron un carro de alimentos, los segundos van avanzando, cuando el carro de alimentos llega donde estaba, él ya habían pasado 20 segundos, el médico levanta la cabeza del hombre y le dice; mira el carro esta lleno de alimentos, ¿crees tú si los comes vas a recobrar la vida? el hombre débilmente le dice si creo. Vuelve el médico y le dice; ¿pero crees tú que si comes vas a recobrar las fuerzas? el hombre de nuevo dice: “sí creo” los segundos van pasando 5, 4, 3, 2,1, y por última vez le pregunto el médico de nuevo, y el hombre contesto lo mismo ”sí creo” y se murió. Mi preguntas es esta, ¿creía si o no el hombre? ¿O que si comía recobraría la vida? y si contestas que sí,¿por qué entonces se murió el hombre?

Porque no actuó en lo que creía recibir. Él creía que los alimentos le podían ayudar, pero nunca los tomó. Esta es la diferencia entre Fe y Creer, Fe es el caminar en lo que tu crees, la acción o movimiento del creer.

Dice Hebreos 11,1 - Fe es tener la seguridad de que vas a recibir lo que estas creyendo. Muchos creen pero pocos caminan en lo que creen, y hasta que tú no camines en lo que crees nunca veras Su Gloria. Fe es lo que mueve la mano de Dios. Deposite en Dios mis preocupaciones y camino creyendo que el cuidará de mí y que todo estará bien.

Una vez en una misión al aire libre, alrededor de miles de personas que se gozaban con las alabanzas que sanaban esa noche, había allí una mujer que estaba en silla de ruedas, yo la veía muy triste, a mí siempre me gusta inyectar palabras de fe a todas las personas que me le acerco. Fui adonde ella y le dije; “hermana por qué está triste, éste es el día que hizo el Señor, ¡y el hoy te va a sanar!

Ella me contesto así, “yo también lo creo Hermano Neil yo tengo Fe“, pero me lo dijo con cara triste, que ni ella misma se creía el cuento. Yo le dije ”pues sabe usted no tiene Fe” ella me miró molesta y me dijo por qué usted dice que yo no tengo Fe, yo le contesté, porque si usted tuviera fe estuvieras haciendo algo por salir de tu situación y sin embargo te has sometido a tu circunstancia.

La hermana empezó a llorar, trate de consolarla y ella me dijo:”es verdad hermano Neil, yo no tenía Fe“, pero ahora siento algo que me está diciendo que me levante y camine, yo le dije que era la Fe que quería glorificar a Dios, y le dije hermana levántate en el nombre de Jesucristo. Aquella hermana que no había caminado en 30 años, dio un salto y se fue danzando con la multitud que estaba esa noche.

Hermano hasta que nunca camines en lo que estás creyendo, jamás veras la Gloria de Dios. Fe es la acción, el movimiento de creer.

Quita la Piedra

23. November, 2011Mensajes de FeComments Off

 

Quita la Piedra
Neil Velez
1 Pedro 2,24
Por Sus Llagas

Jesús, otra vez muy conmovido, se acercó a la tumba. Era una cueva, cuya entrada estaba tapada con una piedra. Jesús dijo: – Quiten la piedra.

Marta, la hermana del muerto, le dijo: – Señor, ya huele mal, porque hace cuatro días que murió. Jesús le contestó:
- ¿No te dije que, si crees, verás la Gloria de Dios?

Quitaron la piedra, y Jesús, mirando al cielo dijo: – Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo sé que siempre me escuchas, pero lo digo por el bien de esta gente que está aquí, para que crean que tú me has enviado. Después de decir esto, gritó: – ¡Lázaro, sal de ahí!

Y el que había estado muerto salió, con las manos y los pies atados con vendas y la cara envuelta en un lienzo. Jesús les dijo: – Desátenlo y déjenlo ir.

[Juan 11,38-44]

La palabra de Dios nos habla de unos amigos de Jesús, que lo quieren y lo conocen, un día su amigo se enferma y lo van a buscar para que lo sane, pero, cuando llega él, Lázaro ya había muerto. Marta la hermana de Lázaro muy dolida le dice: Si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Cuantas veces nosotros no decimos lo mismo en nuestras vidas, o en las vidas de nuestros seres queridos cuando los vemos pasar por algún problema o tribulación, pero Jesús le contestó – TU HERMANO VOLVERA A VIVIR. ¿Crees esto? Hoy también te dice que creas.

Cuando va a la tumba de Lázaro lo primero que dice es. QUITEN LA PIEDRA. La piedra era el obstáculo en ese momento, no era tanto la muerte sino la piedra. Cuando Marta oyó esto se escandalizo, y dijo Hace cuatro días que murió, ya huele mal. Talvez hace tiempo que estás con el mismo problema o circunstancia y hasta te huele mal. Piensas que ya nada se puede hacer, que palo que nace doblado jamás nadie lo endereza, pero Jesús dice, que Él vino hacer todo de nuevo. Que si tú crees verás la Gloria de Dios, no importa hace cuanto tiempo estés en la misma circunstancia, con tu esposo borracho, con tu hijo drogadicto, problemas económicos, enfermedades crónicas, o talvez ni tan crónicas, pero que te has acostumbrado a ellas, tu esposa no te comprende o simplemente ya tú te has dado por vencido alégrate en el Señor, porque éste es el día que hizo el Señor, esta es la hora de quitar la piedra para que tu milagro pueda salir.

Aunque Jesús hubiera dicho Lázaro sal de ahí. Él se hubiera levantado de la muerte pero con la piedra en el camino no hubiera podido salir. ¿Cual es la piedra que impide que tu milagro salga afuera? Talvez es tu conformidad, levántate, Lee la palabra de Dios, ve a las reuniones y con la ayuda de los hermanos quita la piedra, escucha palabra de fe, quita la piedra de la incredulidad y veras la Gloria de Dios.

En una misión al Salvador, estábamos hablando de esto mismo cuando comenzamos a orar el Señor envió una unción fuerte y llamó a un hermano invalido que caminara. Habían varios hermanos en sillas de ruedas, pero había uno en particular y cuando nos acercamos a él, él nos dijo,”No soy yo hermanos, yo nací invalido y nunca e podido caminar sin estas muletas.” (diciendo esto ya huele mal hace tiempo que murió) Pero el Señor insistía en que caminara, y con la ayuda de todos los hermanos en ese lugar poco a poco fue dejando las muletas caminando hacia el frente, al principio tambaleando, pero cuando llego al altar caminaba perfectamente bien, para la honra y Gloria de Dios.

NO TE HE DICHO QUE SI CREES VERAS LA Gloria DE DIOS

Cualquiera que sea tu problema, quita la piedra, éste hombre había nacido con su impedimento, se había acostumbrado a las muletas, le era mas fácil y seguro para él, el apoyarse en ellas, pero caminé en fe, “quitó la piedra“, es difícil, es mas fácil creer en lo que vemos que en lo que no vemos. Que ridículo fuera para aquellos hombres que quitaron la piedra al saber que Lázaro ya llevaba días muerto, mas sin embargo se armaron de fe, sin importar lo que los demás estuvieran murmurando, porque no falta quien murmure cuando queremos caminar en fe, nos dicen “Ya huele mal” “Mejor déjalo, él no va a cambiar“, “Ya nada hay que hacer, tiene sólo 4 meses de vida“, Pero en esos momentos quita la piedra escucha la Palabra de Dios que dice que para Él nada es imposible, Que si tú Crees, veras la Gloria de Dios, Que Dios no es hombre para mentir, lo que dice se cumple, (vea Números 23,19-20). Que la Palabra de Dios no vuelve al cielo vacía. Que el cielo y la tierra pasará, mas la Palabra de Dios permanece para siempre.

En este momento Cree y tú también veras la Gloria de Dios.

Oración:
Padre, te doy gracias porque me has escuchado.
Yo se que siempre nos escuchas y en este momento veremos
la Gloria de Dios.

¿Quié dicen los hombres que soy Yo?

23. November, 2011Mensajes de FeComments Off

 

 

¿Quié dicen los hombres que soy Yo?
Neil Velez
1 Pedro 2,24
Por Sus Llagas

[Mateo 16,13]

Preguntó diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?

Yo creo que esta es la pregunta del millón, y la inseguridad de todos los hombres, y la razón porque no vemos la Gloria de Dios. Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros Jeremías, o alguno de los profetas.

Aquí podemos ver la inseguridad del hombre, sobre quien es Jesús. Hermano si no conocemos quién es Jesús, jamás veremos la Gloria de Dios!

Quiero que leas el Evangelio de San JuanCapitulo 1 Versículo 12, Dice la Palabra “Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.

Medita un poco en este versículo. Es el hecho de recibir y creer en Cristo, que nos da potestad de poder ser llamados hijos de Dios. Yo quiero que entiendas algo, cuando Dios creó al hombre lo creó para que habitara en su Presencia, y al habitar en su Presencia, Dios suplía todas sus necesidades que tenía el hombre, porque ese es Dios “se deleita en su misericordia”.

El hombre era un ser especial porque habitaba en la Presencia. Pero vamos a leer en el Génesis como el hombre, por el pecado pierde todo contacto con Dios, ahora se enfermaba, sufría, y moría, mientras habitaban en Dios, estas palabras ni existían en el vocabulario de Dios. Pero Dios desde ese momento busca la manera de sanar el daño creado por el hombre, que a él no saber como arreglar (el hombre). Dios mismo se tiene que hacer hombre para sanar el dañó creado por el hombre. Toma forma humana en la persona de Jesús.

Hay que entender, Quién es Jesús, “Es Dios” en la persona de Cristo, ¿con qué propósito?, con el propósito de sanarnos. Para que tú y yo volvamos a tener comunión con él.

[Colosenses 2,14] – “Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz

Jesús es la puerta que nos da acceso a Dios. El velo del templo se rasgó en dos en el momento que Jesús muere en la cruz, y ahora tú y yo por Jesús podemos entrar al lugar santo y vivir una vida de Plenitud. [Juan 10,10]

Pedro respondió: “Tú eres el Cristo, el del Dios viviente”. Ahora lee lo que su conocimiento le va alcanzar. Le dijo Jesús, que Dios mismo le había revelado ese conocimiento. Jesús ahora le cambia su nombre, (que es lo que Dios hace cuando llega a nuestra vida, nos transforma. Edificó su Iglesia sobre su nombre esa nueva criatura sabía que la Iglesia se mueve alrededor nuestro, que tú y yo somos la Iglesia, “y ni las puertas del Infierno podrán contra ella”.

Yo quiero que entiendas algo, si tú eres la Iglesia, que demonio te podrá hacer daño, si Cristo dijo que no tiene autoridad sobre ti. Le dijo te daré la llaves del Reino, yo quiero que entiendas algo, tú y yo tenemos acceso ahora por Jesús al Reino de Dios, podemos entrar donde él está. Y vivir vida de plenitud como él (Dios) quiso desde el principio, la creación para nosotros. El hombre por el pecado vivía lejos de Dios, pero Jesús es la llave que abre esas puertas y que nos da acceso a Dios de nuevo.

Cuando Dios elimina nuestros pecados, nosotros comenzamos una vida nueva de “0“. Dios deja a tras eso que antes cometimos.

Ahora lee el Versículo 19 “todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos”. Está hablando Jesús de la autoridad que tenemos tú y yo por ser creyentes en Jesús. Las circunstancias que nos rodean están sujetas a lo que tú y yo creemos [Marcos 11,22-24] y esta autoridad la alcanzamos a través de Jesucristo! Tú y yo necesitamos conocer “Quién es Jesús”, ya que nuestra salvación depende de eso.

[Juan 3,16] y también para que a través de él, vuelvas a tener comunión con Dios y así poder gozar de todas las bendiciones que Dios tiene para ti.

Testimonio: La hermana Sandra de la Cruz de Venezuela sufría del mal de parkinson, una enfermedad incurable y Terminal. Ya la enfermedad estaba muy avanzada tomando dominio de su cuerpo y vida. Pero un día asistió a un congreso de Sanación que dimo, ahí se predicó un Cristo Vivo y lleno de Poder, ella dice que ella entrego su vida a él, y sintió que las puertas del Reino se le abrieron, y la oración, le entregó su enfermedad a Dios en ese momento el Señor me dio palabra para esta mujer diciéndole, que Dios la había sanado de su mal. Ya han pasado más de dos años, jamás ha vuelto a sufrir de su mal, lo mismo médicos no saben lo que ocurrió con ella.

¡Queda Limpio!

23. November, 2011Mensajes de FeComments Off

 

 

¡Queda Limpio!
Neil Velez
1 Pedro 2,24
Por Sus Llagas

Un día, estando Jesús en un pueblo, llegó un hombre enfermo de lepra; al ver a Jesús, se inclinó hasta el suelo y le rogó: – Señor, si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad. Jesús lo tocó con la mano, diciendo: – Quiero. ¡Queda limpio! Al momento se le quitó la lepra al enfermo, y Jesús le ordenó: – No se lo digas a nadie; solamente ve y preséntate al sacerdote, y lleva por tu purificación la ofrenda que ordenó Moisés, para que conste ante los sacerdotes. Sin embargo, la fama de Jesús aumentaba cada vez más, y mucha gente se juntaba para oírlo y para que curara sus enfermedades. Pero Jesús se retiraba a orar a lugares donde no había nadie.
[Efesios 3,20]

Vamos a meditar un poco sobre el acercamiento del leproso hacia Jesús. En primer lugar se nos habla de que Jesús estaba en un pueblo, y un hombre enfermo de lepra se acerca a él, esto es curioso porque los leprosos no podían entrar en el templo por miedo de contagiar a alguien y porque era impuro. El leproso se le acercó, se inclinó hasta tocar el suelo y le rogó, – Señor, si quieres puedes sanarme. Éste leproso sabía frente a quién estaba parado. Porque al verlo se postró frente a Él, y nos enseña como debemos orar, como debemos acercarnos a Dios. Le dijo si quieres, no le dijo, Señor, no me merezco esto que me está pasando, soy un hombre bueno. Tampoco le dice, - oye Jesús e oído hablar de ti, si me sanas seré un servidor tuyo. No. El leproso solamente le da permiso para que actuara en el como Él (Jesús) quisiera.

Antes que nada tenemos que saber frente a quien estamos postrados, y que es lo que Él quiere de nosotros. Éste hombre, me imagino que había oído hablar de Jesús talvez alguien le dijo que podía sanarlo alguien le dio su testimonio y ahora éste leproso va en busca de un encuentro con Jesús. Tenemos que conocer, a ese Dios Todopoderoso, aquel que es el mismo de ayer el mismo hoy, el mismo siempre. Y saber como orar, muchos de nosotros en medio de nuestra tribulación no sabemos orar como es debido. Muchas veces nos encontramos diciendo, Señor soy un servidor tuyo, he sido una mujer fiel, no me merezco lo que me está pasando, no es justo. Estas palabras las oímos tantas veces, y cuantas veces la hemos dicho nosotros mismos. Pero no es hasta que nos tenemos un encuentro personal con Dios que nuestra oración cambia. Talvez éste hombre tenía un discurso preparado para cuando se encontrara con Jesús, como nosotros tenemos nuestra letanía preparada de ay Dios. Pero al cuando éste leproso se encontró cara a cara con Jesús, cuando tuvo un encuentro personal con él, su oración fue tan sencilla pero tan profunda que dijo, si quieres puedes sanarme. Y Jesús quiso. Conocemos a Dios de oídas, pero no hemos tenido un encuentro personal con Él. Lo conocemos a estilo Job, cumplimos con las leyes, sabemos quien es, somos buenos, pero en la circunstancia, decimos no lo merezco, que he hecho yo para merecer esto. No fue hasta que Job tuvo su encuentro con Dios que dijo,

Conozco que todo lo puedes y que no hay nada que no puedas realizar, hablaba lo que no entendía, y de oídas te había oído, mas ahora mis ojos te ven, yo te preguntaré y tú me enseñarás. Y después de estas palabras le regresó la prosperidad a Job.

Muchas veces nos acostumbramos a nuestras circunstancias, que se nos hace más fácil, quedarnos como estamos, y arreglamos nuestras vidas, alrededor de estas. Nos gustan las atenciones que recibimos de la gente y de todos, en vez de pararnos y cambiar nuestras vidas, porque eso fue lo que le paso al leproso, en vez de pedir limosna ahora tenía que trabajar en vez de no tener ningún tipo de acercamiento con nadie ahora tenía que aprender a socializar con la gente. Es un estilo de vida distinto, al que llevaba, al que estaba acostumbrado. Tenemos que levantarnos de donde estamos y lanzarnos en fe, creyendo que Dios va a suplir mi necesidad conforme a sus riquezas.

Hermano, le pido a Dios, que en éste momento o cuando tengas un momento de estar en oración tengas un encuentro con Dios, para que tú también, puedas decir: Señor si quieres puedes sanarme.

Oración:
Amado Dios, en este momento te pido que derrames tu Santo Espíritu sobre mis hermanos que en éste momento te imploran, que te hagas una realidad, en sus vidas que conozcan tu poder, que actúa grandemente en nosotros, cuando te dejamos entrar, Tú dices, llamen a la puerta que se les abrirá, pidan que se les dará. Amén

…Por tu Fe ha sido Sanada…

23. November, 2011Mensajes de FeComments Off

 

 

…Por tu Fe ha sido Sanada…
Neil Velez
1 Pedro 2,24
Por Sus Llagas

Entre la multitud había una mujer que desde hacía doce años estaba enferma, con derrames de sangre. Había sufrido mucho a manos de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía, sin que le hubiera servido de nada. Al contrario, iba de mal en peor. Cuando oyó hablar de Jesús, esta mujer se le acercó por detrás, entre la gente, y le tocó la capa.

Porque pensaba:”Tan solo con que llegue a tocar su capa, quedaré sana.” Al momento, el derrame de sangre se detuvo, y sintió en el cuerpo que ya estaba curada de su enfermedad. Jesús, dándose cuenta de que había salido poder de Él, se volvió a mirar a la gente, y preguntó:

- ¿Quién me ha tocado la ropa?

Sus discípulos le dijeron:

- Ves que la gente te oprime por todos lados, y preguntas ‘¿Quien me ha tocado?’
Pero Jesús seguía mirando a su alrededor, para ver quién lo había tocado. Entonces la mujer, temblando de miedo y sabiendo lo que le había pasado, fue y se arrodilló delante de Él, y le contó toda la verdad. Jesús le dijo:

- Hija, por tu fe has sido sanada. Vete tranquila y curada ya de tu enfermedad.
[Marcos 5, 25,34]

Entre la multitud había una mujer que había sufrido una enfermedad por muchos años. Había visitado muchos médicos, gasto todo su dinero buscando un tratamiento que la curara. Sufrió mucho en manos de médicos y su situación empeoraba.

Me invagino que esta mujer al ver que ya nada ni nadie la podían ayudar, toda esperanza en ella desapareció, se da por vencida, se rinde sometiéndose ahora a su circunstancia. En el mundo existen muchos come esta mujer que estando sometidos a sus circunstancias buscan salida de ellas y al no encontrarlas se someten y también viven esclavos de sus situaciones. Quizás en éste mismo momento tú te encuentras sin esperanza, sin salida sin situación.

Así se encontraba esta mujer, hasta que un día va a oír hablar de JesúsV.27 lo que me quiere decir éste versículo es que hasta éste momento ella nunca había oído hablar de Jesús. Ahora, puedo entender el comportamiento de ella. El porque saltaba de un lado a otro, porque había gastado todo su dinero. Esta es la actitud de una persona con conocimiento de Jesucristo. A veces los vemos en las calles, el homosexual, la prostituta, el drogadicto, el alcohólico somos muy fáciles para criticarles, pero ellos no tienen la culpa, todos andan buscando lo mismo. Andan buscando a Dios, alguno dirá: Hno. Neil ¿Pero, cómo que andan buscando a Dios en esas cosas?

Yo te digo que sí.
Andan buscando llenar un vacío que sienten en su interior que unicamente con la llegada de Jesús a su vida puede saciar el vacío. Ellos no tienen la culpa, nosotros somos los culpables, los que conocemos la verdad y no la predicamos. A nosotros se nos pedirá cuenta por cada alma que se pierda. Es importante que el mensaje de Jesucristo sea anunciado, [Romanos 10,17] “La fe viene por el oír, y el oír de la palabra de Dios.

Este es el mensaje de Dios que levantará fe, esperanza, nueva vida en los que viven atrapados en sus circunstancias.

Éste mensaje que se le será anunciado, no se quien fue que se lo anuncio pero fue tan poderoso que hace que esta mujer descanse de una búsqueda material y la lanza a una búsqueda espiritual, que la hace ahora llevar su problema a los pies de Jesucristo [1 Pedro 5,7] “Deposita en mi todas tus preocupaciones en mí, pues yo cuidaré de ti.” Y por hacer esto fue sanada.

Amado hermano:
Talvez tú también has sufrido por 12 años, o quizás más, has gastado todo, hasta quedarte sin nada, pero en éste momento que has oído hablar de Jesús, nuevas fuerzas han nacido dentro de ti, oremos juntos, dice el Señor que cuando 2 o 3 se ponen de acuerdo en algo, el Padre que está en el cielo también se pone de acuerdo con nosotros.

Oración:
Padre, te pedimos por todos estos hermanos que necesitan un toque
de tu manto en éste momento, llénalos de tu poder y que sienten
en este mismo instante que ha salido poder de ti. Amén

Oración que mueve Montañas – Parte 3

23. November, 2011Mensajes de FeComments Off

 

 

Oración que mueve Montañas – Parte 3
Neil Velez
1 Pedro 2,24
Por Sus Llagas

[San Marcos 11,22-24]

22. Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios 
23.
 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a ese monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, se hará. 
24.
 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

Los Apóstoles estaban asombrados, porque por la mañana, 24 horas después de Jesús maldecira la Higuera, estaba seca hasta las raíces.

Asombrados lo llamaron Maestro, la higuera que maldijiste se ha secado hasta las raíces. Jesús se detuvo (Nota esta observación, no fue Jesús quien se fijo en la higuera, sino Pedro.

“Tened fe en Dios”

A mí me fascina Jesús, nunca fue un hombre de grandes discursos, sino de pocas palabras somos nosotros los que hacemos los discursos, pero sus palabras son tan poderosas que hasta el día de hoy le están dando dolores de cabeza a los hombres más sabios del mundo de tan profundas y poderosas que son.

Les dijo, “Tened fe en Dios“, en esas palabras se encierra el secreto de como vivir una vida de victoria. Fe es tener seguridad de que vas a recibir lo que estas esperando. [Hebreos 11,1]

Nuestras oraciones tienen que ser hechas de esa manera, con una seguridad total. Lo primero y mas importante es tener la seguridad que Dios existe y está presente, seguridad de que siempre escucha tus oraciones, seguridad de que es su voluntad darte eso que tu le estas pidiendo, seguridad que el lo puede hacer. Aquel que camina en esa fe, verá la Gloria de Dios. El hombre fue creado con autoridad y poder, Dios le dio poder a sus palabras. Poder para construir como para destruir, poder para bendecir como para maldecirá. Fue creado a la imagen y semejanza de Dios, yo quiero que entiendas algo; todo lo que nosotros llamamos mundo, fue creado por palabras y dijo Diosy se hizo.

Alguno dirá, Hno Neil, son palabras de Dios, yo te digo, de acuerdo, pero la Palabra dice que a imagen y semejanza de Dios fuimos creados, Jesús mismo nos enseña esto con la higuera, siendo Dios va a ministrar no como Dios, sino como verdadero hombre, ya que era verdadero hombre también, solo fíjate con la higuera [San Marcos11, 12,20], la maldijo, no se secó hasta el día siguiente, 24 horas después. A caso no es Dios, con una sola mirada, o pensamiento, hacía la higuera polvo, sin embargo siendo Dios, la ministra como hombre, para enseñarnos el poder que tienen nuestras palabras. El versículo 23 quizás es una de las enseñanzas más poderosas que Jesús nos dejó. V.23.

Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a éste monte (voy a ir palabra por palabra, para escudriñar bien esta poderosa enseñanza)

Es Jesús hablando, dijo que “cualquiera “, algunos me han dicho, hermano Neil, esa enseñanza fue para los apóstoles, yo te digo que si fue así, entonces la misma Palabra se contradice, porque no se expresó para alguien en específico, sino dijo “Cualquiera“, en éste cualquiera estamos todos. Cualquiera que “diga” a ese monte. Yo quiero que medites en esto por un momento, nos está hablando de una comunicación entre la montaña y el hombre, como si la montaña tuviera oídos, para escuchar. Lo que nos quiere decir Jesús, es que las circunstancias que hay están representadas por la montaña, están sujetas a la fe del creyente; dijo cualquiera que diga a éste monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, el monte se quitará y se hará lo que se está creyendo, nos habla Jesús de hacer una oración con seguridad, que nos enfrentemos a nuestras circunstancias, que seamos específicos con lo que pedimos sin dudar.

La duda cancela la fe, no pueden estar juntas, a veces no recibimos lo que estamos pidiendo, porque nos dirigimos a Dios con dudas, yo quiero que entiendas algo, las circunstancias, no importando el tamaño de ellas, están sujetas a lo que creemos. Digo esto, porque a veces nos dejamos influenciar por el tamaño o autoridad que aparentan tener las circunstancias, por esto yo creo que Jesús utiliza una montaña, algo enorme, imposible de mover, nos enseña que aunque se vean así las circunstancias, nuestras oraciones tienen poder para moverlas. Cuantas veces no nos han dicho, tienes cáncer, u otra terrible enfermedad y al verlas, quizá porque no hay cura o medicina para curarlas, desmayamos, Jesús dice que no dudemos sea lo que sea.

No importando el tamaño de la circunstancia, dice [Santiago 1,6], que el que pide con dudas, que no espere recibir nada del Señor, porque es inconstante en lo que cree(o sea, no tiene seguridad) Tenemos que aprender a ver a Dios más grandes que nuestras circunstancias, y tenemos que tener seguridad en las oraciones que levantamos al Señor. Las oraciones solo funcionan si tu las crees, si tu crees que son escuchadas, si tu crees que traen respuestas “Creyendo que será hecho todo lo que tu dices” Dijo Jesús, tienes que creer en ellas, o son palabras que el viento se lleva. La mayoría de las oraciones que son elevadas a Dios, son palabras que el viento se lleva, porque no creen en ellas: Muchos también elevan sus oraciones al Señor, y quizás al no ver la respuesta al momento, se llenan de dudas y cancelan su oración, Jesús nos enseña esto con la higuera [San Marcos 11, 12,20], nos enseña a no esperar por vista, sino a creerlas hechas. “Lo que tu dices, será hecho”, dice Jesús. Si te mantienes firme en lo que estás creyendo, eso que tú crees será hecho, sabes, la mayoría de las veces no vemos nuestras oraciones contestadas, porque nosotros mismos no las creemos, o creamos.

Si hermano, tu eres quien las crea, con tu fe Dios la respalda, dale autoridad a tu oración, mantente firme en lo que le has pedido a Dios, pase lo que pase. Hay personas que no son específicas con su oración, hoy piden algo, y el día de mañana, piden algo diferente. Hoy es azul y mañana verde.

Alguno dirá, Dios lo conoce todo, pero Dios no funciona así, es tu fe la que mueve su mano; el te deja escoger, tu crees y El lo respalda.

Hay personas que han llegado a encuentros de sanación, se ponen en la fila de sanación, entregan sus problemas a Dios, le dan gracias porque dicen creer que Dios ya ha cuidado de ellos, se van y mañana están en la misma fila, para que de nuevo le oren por el problema que entregaron ayer, yo quiero que entiendas algo, hasta que tu no seas capaz de creer en tus oraciones, tampoco Dios las va a creer.

El versículo 24, es quizás mi mas favorito, por lo tanto te digo “que todo lo que pidas orando, creed que lo recibes, y te vendrá”. Cuando estés orando, dijo Jesús que tu recibes lo que ya tu crees tener, no que lo vas a recibir o que estás esperando recibir, sino lo que ya tu crees tener, eso que tu crees ya tener es lo que te dará. Cree tú, para que Dios pueda crear en tí.

Yo estaba en una misión donde habían miles de personas, en el momento de la sanación, el Señor me dio palabra de conocimiento y me dijo que había alguien que se estaba sanando de distrofia muscular, una enfermedad que ataca los músculos del cuerpo, dejando la persona totalmente como un vegetal, hasta llevarlo a la muerte, de repente yo escucho gritos en la parte de arriba del estadio. Era una mujer que bajaba las gradas, corriendo con su hija en sus manos, se acercó gritando “mi hija está sana, gracias Señor por sanarla. Cuando yo vi. hacia abajo de la tarima, la niña estaba como un vegetal, todavía enferma, con aparatos en sus piernas, luego lanza la niña hacia mí, yo estoy como a seis pies de alto en una tarima, y ella me lanza la niña, yo no lo podía creer, rápido atrapé la niña por sus piernas y la subí a la tarima, no podía creerlo, hasta molesto estaba con lo que esta mujer había hecho. La señora feliz y contenta por lo que ella estaba creyendo recibir dando gracias a Dios, ahí mismo el Señor me dio discernimiento con lo que había ocurrido, la mujer había descubierto el secreto de la fe, la niña estaba conmigo, estaba llorando, pero sentí que algo estaba pasando con sus piernas y con el cuerpo, llamé a su mamá a que subiera a la tarima, cuando sube al otro lado, le digo que se detuviera y que llamara a su hija, yo solté la niña, y para sorpresa de todos los miles que estaban presentes, la niña que no podía caminar o prácticamente hacer nada, salió corriendo dejando atrás los aparatos para caminar, ella recibió lo que estaba creyendo recibir.

Cree tú, para que Dios puede creer en ti.

Oración:
Padre, te pido que aumentes nuestra fe, ayudanos a caminar en ella, queremos vivir solo para tí, sumergeme en tu grandeza, suple todas nuestras necesidades, abriendo camino donde no existen, en el nombre de Jesús, quien vive y reina por los siglos de los siglos. Amén

Oración que mueve Montañas – Parte 2

23. November, 2011Mensajes de FeComments Off

 

Oración que mueve Montañas – Parte 2
Neil Velez
1 Pedro 2,24
Por Sus Llagas

“Por tanto, os digo que todo lo que pidereis orando, creed que lo recibireis, y os venda.
[San Marcos 11:12,20-24)

La semana pasada estudiamos, el poder de la oración. Como hacer esa oración que sí llega a los oídos de Dios. Si mi querido hermano aunque tú no lo creas, si existe una oración que llega a los oídos de Dios, y que nos trae respuestas.

Fe es tener la seguridad de que vas a recibir lo que estás esperando. [Hebreos 11,1] Esa seguridad en lo que tú crees, es lo que mueve la mano de Dios. Caminamos con muchas dudas, por eso es que no vemos su Gloria, la duda anula la seguridad, mas no pueden existir juntas. Tres cosas tenemos que tener seguras para recibir la Gloria de Dios,

1. Saber que Dios está presente en nuestras vidas:

Hay muchas personas que se dirigen a Dios con esta inseguridad, en verdad no saben si Dios está presentes en su vida, como no saben, así hacen su oración con inseguridad. No saben si Dios existe, no saben si les escucha, quizás por el error o pecado que han cometido, creen que Dios no le puede escuchar, yo he escuchado personas decir, “Dios a mi no puede escuchar porque soy un pecador”. Yo quiero que entiendas algo, aunque seas un pecador, ¡Dios te ama!. En tus momentos más difícil, es ahí donde más está la Presencia de Dios, el amor de Dios sobrepasa, todo error que tu hayas cometido. Para hacer una oración que mueva montaña, tú tienes que saber que Dios está presente en tu vida, no importando la situación en que te encuentres, tienes que saber que Dios está ahí, presente para escuchar tu oración.

2. Saber que Él quiere hacerlo (Su Voluntad):

Escucharás a muchas personas pedir así, “si Dios lo quiere“, “si Dios lo permite“, “si es la voluntad de Dios“. Yo se que desde niños nos han enseñado a pedir de esa manera, pero escucha nuestra manera de pedir,¿no suenan estas peticiones con inseguridades? [Santiago 1,6] nos dice, que todo aquel que pide con dudas, que no espere recibir nada del Señor.¿Será esto de Dios?, su voluntad es desconocida, y necesitamos saber cual es su voluntad, sobre lo que estamos pidiendo. ¿Hno. Neil, cómo conocemos su voluntad? ¿Cómo se que Él me quiere dar esto que le estoy pidiendo?

Hermano, para saber esto necesitamos ir a la Palabra de Dios, ya que en Su Palabra nos va a revelar su voluntad, conocer Su Palabra es conocer Su voluntad. La Palabra nos va decir sus mandatos, estatutos, promesas, mandamientos, ya cuando tú te hayas llenado de la Palabra, ahora vas a poder dirigirte a Él con toda seguridad sabiendo que lo que le has pedido a Él te lo dará, porque está conforme a su voluntad.

Yo antes de pedirle algo a Dios, primero voy a Su Palabra, lo encuentro y luego le hago memoria, de lo que Él a prometido.

Dice [Isaías 55,11] – “Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mi vacía, sino que hará o que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envíe“. La Palabra de Dios no tiene otro remedio que cumplirse en todo lo que el la a enviado a ser. Conoce la Palabra y toda duda sobre Su voluntad va a desaparecer.

3. Saber que Él lo puede hacer:
Algo que tenemos que hacer es quitarle las limitaciones que le hemos puesto a Dios, las únicas que tiene son las que nosotros le hemos puesto. En momentos de oración, ya entramos derrotados, ya estamos seguros que nos vamos a morir, que no vamos a sanar, que lo vamos a perder todo. Ya nos hemos dado por vencidos, decimos creer en Dios que está vivo y lleno de poder, pero cuando llegan los problemas rápido nos llenamos de dudas. La oración que mueve montañas es esa que es hecha con seguridad, si vas a entrar a la oración ya reconociendo derrota, mejor ni la haga, porque lo crees es lo que recibes, lo que esperas es lo que obtienes, tienes que esperar en un Dios Todopoderoso, que para Él nada es imposible, habre caminos donde no existen.

Jesús así se dirigió a la higuera, con seguridad, le habló sabiendo que sus palabras tienen autoridad, que traen algún fruto, ¡que se tiene que hacer así como él lo dijo! Aunque sus ojos le demostraran lo contrario, Él sabía que ya estaba hecho porque así lo creía recibir, se mantenía firme en sus palabras o en la petición que había hecho. Algo que tenemos que hacer, es darle autoridad a nuestras oraciones, pedimos algo, ahora y quizás las circunstancias nos mueven y abandonamos nuestra oración.

Necesitamos mantenernos firmes en lo que le pedimos a Dios, porque tenemos un enemigo que anda como león rugiente buscando a quiéndevorar, y tienes que saber algo hermano, antes que veas tu oración contestada, vendrá a tratar de sembrar duda en tu oración para que tú mismo la canceles. Los Apóstoles estaban asombrados por lo que Jesús había hecho, y Él les dijo “tengan fe en Dios” Ahí está el secreto de como vivir una vida de victoria, cual es tu seguridad en Dios, cuando tú tengas seguridad en Dios tu vida completa cambiará.

¿Quién es Dios?
¿Qué hará por ti?
¿Querrá Dios esto?
¿Puede Dios hacer esto?
¿Está conmigo?

Cuando tú puedas contestar estas preguntas con seguridad tú veras la Gloria de Dios.

Oración:
Padre, te pido que aumentes nuestra fe, ayudame a caminar siempre firme en tí, que nunca me aparte de tí, que yo pueda descubrir la autoridad que me has dado, quiero ser siervo tuyo. Dios Todopoderoso, envía tu Espíritu sobre tus hijos, derrama tu poder, llenalos de Gloria, sana a tu pueblo de toda enfermedad espiritual como fisica en el nombre de Jesús. Amén

Oración que mueve Montañas – Parte 1

23. November, 2011Mensajes de FeComments Off

 

Oración que mueve Montañas – Parte 1
Neil Velez
1 Pedro 2,24
Por Sus Llagas

“Por tanto, os digo que todo lo que pidereis orando, creed que lo recibireis, y os venda.”
[San Marcos 11,12, 20-24]

Existe un pueblo que vive atado a sus circunstancias, enfermedades,problemas familiareseconómicos y espirituales, como si Dios no escuchara nuestras oraciones. Sin embargo la Palabra de Dios nos dice lo contrario, nos habla de un Dios que escucha nuestra oración y que responde a ellas [Jeremias 33,3]. Yo creo que unas de las armas de Satanás contra la Iglesia de Cristo es hacer que ella crea que Dios no escucha su oración. Pero yo tengo noticia para ti mi querido hermano que está leyendo esto. Dios  escucha tu oración y responde a ella. Pero me harás la pregunta: “¿Hno. Neil, si es así por qué es que sigo atado a mis circunstancias?” Es muy buena tu pregunta, quizás.

[Santiago 4,3] nos pueda explicar el porque no recibimos lo que pedimos. Dice Santiago que no recibimos porque pedimos mal, lo que yo entiendo de esto, es que hay oraciones que si llegan a Dios y otras que no llegan, por esto muchos no ven la Gloria de Dios. Vamos a estudiar esa oración que sí llega a los oídos de Dios y que trae respuestas.

Quiero utilizar a Jesús como modelo de fe, porque nos enseñará a cómo caminar en ella. En los tres años que administró sobre la tierra, no lo hizo como Dios, sino como hombre, ya que también era verdadero hombre. Camino como hombre para enseñarnos a cómo caminar en fe y alcanzar la Gloria de Dios. Jesús utilizará una higuera para enseñarnos a orar. El Evangelio de [San Marcos 11,12] nos dice que un día saliendo de Betania tuvo hambre. Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llego a ella, nada hallo sino hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces dijo a la higuera: “Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y le oyeron sus discípulos”.

Cuando yo leía esto, me estuvo raro esto que Jesús hizo. Jesús vivió toda su vida esa región, nació, se crió y hasta va morir en esa región. Lo que te quiero decir con esto, es que viviendo toda su vida en esa región no era ignorante a los tiempos, él sabía muy bien, que no era tiempo de higos, y que al llegar a la higuera no iba a encontrar ningún fruto. Pero sin embargo no era la hambre que Él buscaba satisfacer, si no la ignorancia de estos hombres utilizando una higuera para revelarles la Gloria de Dios.

Ahora, medita en esto; Le habla a la higuera, ellos están pendientes de todo lo que hace, le habla con autoridad, pero nada sucede. ¿Cómo yo se esto? pues el versículo 20 me dice que al día siguiente, vieron que la higuera se había secado desde las raíces. Lo que me quiere decir esto, es que en el momento que él le habla, nada ocurre hasta día siguiente 24 horas después. Bueno para ellos nada había ocurrido, pero para Jesús ya estaba hecho. Esto es poderoso, Jesús nos enseña, que la oración nace del Espíritu, Jesús pidió algo y ya lo daba por hecho, con los ojos del Espíritu así lo veía. [2 Corintios 5,7] A Él no le importaba lo que sus ojos le enseñaban, sino lo que su fe creía recibir.

[Hebreos 11,1] - ”Fe es, pues, la seguridad de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve“. Yo creo que este es uno de los problemas, que tenemos con nuestra manera de orar, pedimos algo y si no lo vemos, ahora, cuando yo quiera, rápido me lleno de dudas. Nuestra oración está caminando con nuestra vista, y así no es como funciona la fe. Fe es tener la seguridad de que vas a recibir lo que todavía no se ve. No podemos caminar por vista, nuestros ojos nos pueden engañar. Satanás le gusta enseñar mucho, para que el hombre vea, porque sabe que el hombre, se deja llevar por lo que sus cinco sentidos les enseñan [2 Corintios 4,18]. AL querer ver y quizás no recibir al momento, nos llenamos de dudas. Dice [Santiago 1,6] que todo aquel que pide con dudas que no espere recibir nada del Señor. Eso es lo que busca Satanás sembrar dudas en tu oración, por que él sabe que la oración hecha con dudas no llegan a Dios.

En fin lo que no quiere es que la oración sea escuchada, y Dios sea glorificado. Para Jesús ya la higuera estaba seca desde el momento que le hablo, tenía seguridad de que Dios había escuchado su petición. Aunque sus ojos le demostraban lo contrario.

Una vez estando en una misión a Puerto RiSco, en un estadio de baseball, miles de personas se reunían, para dar inicio al evento. Cuando de repente se formó una tormenta eléctrica, y un rayo de luz, le dio a la fuente de energía del pueblo donde estábamos. Era de noche, todo el mundo se llenó de miedo, me pedían que cancelara el evento. Yo sabía que era Satanás tratando de detener el encuentro.

Rápido yo acudí a la oración, reuní a mis hermanos, y les dije “Vamos a continuar con el evento, tomen los instrumentos, como que todo está bien”. Me miraron como si yo estuviera loco, me decían “ ¿cómo hermano Neil, si todo lo que utilizamos es electrónico?” Yo les dije que ya todo estaba hecho, en Espíritu lo veía así, le dimos gracias a Dios y le dije al hermano que estaba animando “habla por el micrófono”

Cuando él gritó “¿¡Quién vive!?” ¡La electricidad volvió para la honra y Gloria de Dios.

Oración:
Padre, te pido por cada uno de mis hermanos, aumenta nuestra fe, ayudanos a caminar en ella y no por vista. Danos disernimiento para saber que es tuyo y lo que no es tuyo, ayudanos a caminar como Jesús.
Espíritu Santo sopla sobre tus hijos, derrama tu poder y sana sus dolencias y enfermedades en el nombre de Jesús. Amén